(29 de octubre, 2014).- Casi como una plegaria de desesperación, en Chihuahua el obispo Rafael Sandoval instó a los infantes de la región de Guanochi a orar para que termine la ola de violencia que azota la Sierra Tarahumara, y especialmente dirigir plegarias a todos aquellos que atraviesan la peligrosa autopista Cree-Guachochi.
El pasado domingo 26 de octubre, el religioso católico publicó una homilía en un rotativo de la zona, Norawa, donde aseveró que personas malas se han encargado de propagar la violencia, por lo que han alterado el clima pacífico y la tranquilidad entre los ciudadanos, afectando así la vida diaria.
Sandoval también pidió a los menores que pidieran por todos aquellos conductores y choferes que viajan por las barrancas del Cobre. El prelado consideró que estos niños podían enviar el mal a otros lados, ya estaban libres de pecado y con las manos limpias.


