(25 de Noviembre, 2015).- El dirigente nacional del Partido Acción Nacional (PAN), Ricardo Anaya, insistió en la segunda vuelta para la reforma electoral de 2018 y gane alguien con posiciones moderadas y no “radicales”.
“En un país como México, donde ya tenemos 10 partidos políticos, el riesgo es que alguien con el 30 o 35 por ciento de la votación, con todo el resto de la población en contra, se convierta en Presidente de la República. ¡Cómo queremos que los ciudadanos vuelvan a creer en su gobierno si gana la elección el que menos querían que los gobernara!” dijo el representante de Acción Nacional.
En el foro convocado por la Cámara de la Industria de Radio y Televisión (CIRT), el panista expuso que la segunda vuelta también otorga “mucho mayor” legitimidad al candidato ganador, pues obtiene más de la mitad de los votos.
“Lo que suele ocurrir es que ganan opciones que convocan a sectores mucho más amplios de la población, mucho más cercanos a posiciones de centro, a posiciones moderadas, como ojalá ocurriera en la elección presidencial de México en 2018. De tal manera que hay tres argumentos concretos de por qué nosotros creemos que deberíamos ir a la segunda vuelta en la elección presidencial” indicó el ex diputado federal para evitar que alguien “radical” llegue al poder.
Anaya consideró que las políticas de comunicación electoral no funcionan y es necesario que funcionen bajo mayor libertad de expresión y evitar la sobresaturación de spots.
Por su parte, Jesús Zambrano, presidente de la Cámara Baja y diputado del Partido de la Revolución Democrática (PRD), rechazó la propuesta de segunda vuelta del PAN, pues “empaquetaba” dicha elección legislativa.
“Decía: ‘para quien gane contundentemente con más del 50 por ciento y tenga al mismo tiempo mayoría en las cámaras de diputados y/o senadores, según fuera el caso’. Es decir, con la pretensión de una segunda vuelta electoral estaríamos regresando al omnímodo poder del ‘señor Presidente’, que gana y tiene al mismo tiempo la mayoría en ambas cámaras. Creo que una segunda vuelta así pensada es absolutamente dañino para el proceso de consolidación democrática. El tema de lo presidencial en todo caso, como tal, separado de las demás elecciones, podríamos estar dispuestos a discutirlo” mencionó el legislador perredista.

