Por más que se hable de un nuevo año, que se deseen mejores tiempos, lo cierto es que solo se desprende una hoja del calendario y que todo sigue igual o todavía peor que como se ha quedado registrado hasta llegar a un 31 de diciembre. Mucho se habló de la posibilidad de que fueran realidad las expresiones sobre un cambio una vez que se reconoce que existen fallas que han repercutido de manera negativa en la sociedad, en todos los niveles de la sociedad. Se hicieron uno y mil comentarios sobre la posibilidad de que quienes fueron nombrados para un primer periodo presidencial aceleraran su salida. Hubo juego denombres y hasta apuestas. Sin embargo ganamos quienes señalamos que no habría ninguna sorpresa, todo seguiría igual, se trataba, de nuevo, de otro de los múltiples golpes mediáticos de los que hemos sido testigos durante los últimos cuatro años, todos provenientes del mismo personaje: Enrique Peña Nieto.
Solo han transcurrido los primeros días del 2015 y es notorio que sigue las visión unilateral sobre el país. Todo está lleno de buenos deseos, de promesas, de esperanza basada solo en los textos de los frecuentes o mejor dicho diarios discursos y mensajes que nada tienen que ver con la realidad que enfrentan más de 120 millones de mexicanos. Se han emprendido acciones de las cuales tendríamos que preguntarnos cuál fue el objetivo, ¿en que se basaron para llevarlas a cabo y cuáles son los beneficios recibidos? Y éstas giran no solo en lo que respecta a las tan cacareadas reformas estructurales, de las cuales el mexiquense afirma, una vez más, que este año será recordado históricamente por ellas, aunque no se atreve a afirmar que el registro hablará positivamente.
Por ejemplo, podríamos citar la detención y reclusión de Elba Esther Gordillo. ¿Cuál o cuáles han sido los beneficios para la educación en el país? ¿En que cambiaron las reglas sobre las que se rige el cada vez más repudiado sindicalismo entreguista tanto en el magisterio como en otras áreas no solo del gobierno sino dentro de la propia iniciativa privada? Todos los cambios y reformas anunciadas y de las que se aseguró que la chiapaneca era un estorbo para poderlas llevar a cabo, ¿tienen ya resultados benéficos en la enseñanza, en la situación por la que atraviesan los cientos de miles de maestros, se terminaron los negocios de la SEP con la complicidad silenciosa del sindicato? ¿Acabaron con los fantasmas dentro de las nóminas o la centralización actual dejó el negocio de éstos falsos registros solo para beneficio del gobierno central?
¿Para que sirvió darle el golpe final a Mexicana de Aviación? ¿Acaso privaron los intereses de la apertura de cielos? ¿Con una empresa que al participar de manera reciente exigiría detener un convenio que afecta realmente a quienes no tienen las relaciones con las que cuenta la empresa de Aspe o la de Alemán o la de los nuevos dueños de Aeroméxico, se retrasaría una decisión que, para conseguir estar en la nueva era moderna mundial no dudaron en lanzar una gran mentira como lo es la construcción de un nuevo aeropuerto internacional cuando casi al mismo tiempo se anuncian recortes presupuestales muy importantes a las entidades del país, acelerando su hundimiento no solo a nivel interno sino en cuando a las repercusiones sociales que esto traerá?
Y todavía pueden citarse más y más fracasos, uno de los más vistos, sonados y dañinos ha sido la reforma fiscal. No hubo una mayor captación tributaria sino todo lo contrario y si se atrajo el desempleo, el cierre de muchos pequeños negocios y se incrementó notablemente la economía informal. Los registros del IMSS siguen siendo engañosos ya que la industria de la construcción ha registrado también un severo desplome debido a la paralización económica generada por el propio gobierno. Todo ello ha registrado un mayor endeudamiento que, inexplicablemente, se niegan a aceptar con todo y que existen registros oficiales del mismo.
De nada sirvió que se denunciara la nueva casa de la familia Peña Rivera, de los conflictos de intereses generados por sus nexos con el Grupo Higa y la sociedad que éstos lograron hacer con el Grupo ICA, con Prodemex, con GHP Infraestructura Mexicana a quienes les asignaron el nuevo aeropuerto y, obviamente, con la Constructora y Edificadora GIA. Juan Armando Hinojosa Cantú, tamaulipeco, se relacionó con Peña Nieto desde sus tiempos como gobernador del Estado de México, ahí construyó: el centro México ISSEMYM y el Hospital Adolfo López Mateos; el nosocomio de alta especialidad de Zumpango que costó 7 mil millones de pesos; el distribuidor vial de Naucalpan a Metepec y el de la autopista Toluca-Atlacomulco; fueron tres los puentes que les fueron asignados: el del boulevard que se encuentra en el aeropuerto de Toluca y los de la autopista que va de Toluca a Naucalpan; en Zinancatepec rumbo a San Mateo Atenco les dieron la vialidad Las Torres; 26 millones de pesos les ingresaron por la renta de aviones y helicópteros al PRI durante la campaña del mexiquense para obtener la presidencia de la República.
Todos esos antecedentes cayeron en el discurso sobre la transparencia y la cero tolerancia a la corrupción y en lo que respecta a la limpieza de las licitaciones. Se situaron en la negación de todo que se ha venido afirmando y celebrando en torno a la limpieza con la que debe actuar el gobierno federal, los estatales, los municipales, los órganos legislativos, el Poder Judicial, todo el cochinero en el que se han convertido las arcas de la Nación y las operaciones que cubren las necesidades de infraestructura. Porque la casa de la señora Rivera, la que ha ofrecido a la venta pero que nadie adquiere por tratarse de todo un monumento al abuso del poder también fue construida por los de Higa, al igual que hicieron con la del titular de Hacienda, con la mansión de Luis Videgaray. El escándalo internacional generado ante la cancelación del tren México-Querétaro, se registró en invisible sin importar que tal evento generara un daño económico al país al tener que compensar a los chinos por los gastos generados en estudios y otros para poder participar en una licitación a modo.
Lo anterior en nada modificó obras ya asignadas como la del proyecto Acueducto Monterrey VI por un total de 47 mil millones de pesos; o el del contrato para remodelar el actual hangar presidencial que suma la nada despreciable cantidad de 945 millones de pesos o los mil 390 millones que costará el Museo Internacional Barroco. Se advierte que habrá recortes presupuestales importantes a las 31 Entidades del país y sin embargo no se mueve un solo dedo en contra de las obras suntuarias, de las que ante la crisis económica por la que se atraviesa resultan absurdas porque en nada contribuyen ni al desarrollo, ni al comercio, ni a la producción y ni siquiera serán generadoras de un gran número de empleos ante las técnicas que se usan actualmente y que eliminan cientos, miles de hombres en las construcciones.
Así que ya seguiremos observando como nada ha cambiado, la vida que intenta hacernos vivir el mexiquense y su partido sigue bajo el mismo esquema que solo advierte corrupción y pobreza.

