Sheinbaum instruye rescate de Ediciones Era tras desplome del 75% en sus ventas 

El Gobierno de México busca rescatar a la casa editorial Ediciones Era, tras el anuncio de la reducción al mínimo de sus operaciones comerciales. El sello independiente, pilar indiscutible de la literatura, el pensamiento social y la izquierda intelectual, hizo pública la decisión mediante una carta a sus clientes debido a una crisis financiera de la que no logró recuperarse tras el impacto de la pandemia de Covid-19. 

La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo calificó la noticia como un suceso lamentable e instruyó formalmente a la secretaria de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, a establecer contacto inmediato con los directivos para evaluar qué tipo de respaldo público o institucional se puede implementar. 

De acuerdo con los datos revelados por el propio sello editorial, las ventas de sus libros sufrieron una caída drástica del 75%, representando actualmente apenas el 25% de los ingresos que registraban antes del año 2020. Este declive comercial se debió principalmente a la desaparición y el cierre masivo de una red clave de librerías independientes y tradicionales que garantizaba la subsistencia y distribución de sus títulos en el país.

A pesar de que durante los últimos seis años la empresa implementó diversas estrategias para estabilizarse, sus deudas e intereses financieros continuaron en aumento. Como una medida extrema para saldar deudas apremiantes y evitar una quiebra con pasivos impagables, los administradores vendieron su histórica sede ubicada en la colonia Roma de la Ciudad de México. Su director editorial actual, el poeta Marcelo Uribe, detalló a la comunidad cultural que la firma optó por priorizar las cuentas claras antes que comprometer la identidad que sostuvieron por décadas. 

Un bastión histórico de la cultura en español

Fundada en 1960, el nombre de la editorial nació como un acrónimo de los apellidos de sus creadores: los hermanos Neus, Jordi y Quico Espresate; el artista visual Vicente Rojo; y José Azorín. Desde su origen, se posicionó como un espacio que arriesgaba por nuevas voces y literatura con un fuerte compromiso político y crítico. 

Entre sus hitos históricos destaca el haber editado las primeras obras de autores que después se convertirían en referentes universales, tales como la primera edición de El coronel no tiene quien le escriba de Gabriel García Márquez y el debut poético de José Emilio Pacheco a los 23 años. 

Su catálogo, compuesto por cerca de 1,200 títulos históricos, albergó textos fundamentales de figuras como Carlos Fuentes, Elena Poniatowska, Carlos Monsiváis, Juan Rulfo, José Revueltas y Octavio Paz. Asimismo, fungió como el principal faro de difusión del pensamiento de izquierda en el país, editando la revista Cuadernos Políticos y los documentos oficiales del levantamiento del EZLN. 

Ante el anuncio, la editorial aclaró que la suspensión de actividades afecta la distribución comercial y los contratos con librerías, pero que el catálogo ya impreso no se destruirá. En los próximos meses realizarán ventas de liquidación especiales de su fondo y de su archivo histórico en ferias locales y espacios culturales independientes.

 

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