Proyecto Diez / Jorge Gómez Naredo
(6 de octubre de 2014).- En este país puede pasar todo, y nada pasar. Pueden encontrarse cuerpos de migrantes, todos muertos, todos con el sueño roto de vivir aunque sea un poco más dignamente. Y no pasa nada.
Puede privatizarse el petróleo mexicano, que debe ser de todos los mexicanos, y pueden decir las autoridades que no se privatiza, y pretender que la gente piense que no se privatiza, y aún así, privatizarlo. Y no pasa nada.
Puede haber una injusticia que lo abraza todo y que está por todas partes, pude haber los pobres más pobres del orbe, y los ricos más ricos del mundo. Y no pasa nada.
Pude haber partidos políticos que actúan como agencias de colocación, y que más que pugnar por la mejora de la gente vía hacerse del poder (que es lo que les debería darle sentido) pugnan por beneficiarse ellos mismos y nadie más. Y no pasa nada.
En este país pueden los policías y el ejército y los del crimen organizado matar a estudiantes y a quien se les pegue la gana, y destazarlos y quemarlos y descuartizarlos y llenarlos de tiros y atacarlos y amedrentarlos y amenazarlos. Y no pasa nada.
¿Cuándo pasará algo en este país que cimbre a todos y tan siquiera nos dé un pedacito de esperanza en este panorama oscuro, lleno de sangre e impotencia?

